Es el conjunto de características
biológicas que diferencian al macho de la hembra y que al complementarse
tienen la posibilidad de la reproducción.
Estas características biológicas no se refieren
sólo a los órganos sexuales, sino también a diferencias
en el funcionamiento de nuestros cuerpos.
Precisamente, las diferencias de los organismos del hombre
y la mujer, son las que permiten que, al unirse sus células sexuales,
exista la posibilidad de la reproducción.
¿QUÉ ES SEXUALIDAD?

La sexualidad es el reconocimiento de nuestro ser y nuestro cuerpo; permite saber a qué sexo pertenecemos e influye en el papel de cada persona en su familia y en la sociedad.
Los padres y la sociedad nos encargamos de asignar el
papel que ha de desempeñar cada uno dependiendo
del sexo, desde que los hijos son pequeños los
vestimos, les mostramos cómo hablar, cómo
comportarse, a qué jugar, etcétera dependiendo
si es varón o mujer, preparándolos así para
la vida en sociedad.
Es muy importante que se refuerce la identidad del niño o niña y se le respete tal como es. Cada uno muestra a los demás su forma de ser y el que un niño quiera jugar con muñecas o la niña elija un coche no significa que deje de ser “él” o “ella”. No se puede pensar en sexualidad si no se consideran todas las características de la persona.
MANIFESTACIONES DE LA SEXUALIDAD EN LOS PRIMEROS AÑOS
Cuando los niños tienen tan sólo algunos meses de edad aprenden de su sexualidad descubriendo sus cuerpos y las sensaciones que pueden experimentar con la vista, el olfato, el oído, el tacto y el gusto. Sus sentidos ayudan al niño a conocerse y a relacionarse con personas y objetos, la combinación de los sentidos permiten al bebé conocer y experimentar diferentes sensaciones que pueden provocarle placer o disgusto.
La pregunta más frecuente y natural en cuanto nace un bebé es: ¿qué fue, niña o niño? Esta pregunta se debe a la curiosidad natural, y para saber de qué forma se va a tratar al recién nacido. Para los padres inicia un proceso largo de educación
para fortalecer la identificación del niño o niña como hombre o mujer. Conocer su cuerpo, explorarlo, vestirse de una forma determinada, comportarse de cierta manera, cortarse el pelo, portar aretes, son cosas que los niños incorporan a su persona para desarrollar su sexualidad aunque ellos no lo sepan.

Los pequeños no identifican “lo bueno” o “lo malo” de pertenecer a un sexo, y no entienden por qué se les asigna un determinado papel: niño o niña; para ellos lo único importante es sentirse queridos, apoyados y respetados.
LAS DIFERENCIAS ENTRE NIÑOS Y NIÑAS
- Física y biológicamente los niños y las niñas se diferencian porque los primeros tienen pene y ellas vagina, eso les da su carácter de hombre o mujer.
- En el aspecto cultural, las diferencias las marca la sociedad al señalar reglas de conducta para uno u otro sexo. Así, la gente cree que los niños “deben ser” más bruscos, jugar con pelotas, coches y todo aquello que identifica al hombre; no debe llorar, tiene que proteger a la niña, realizar trabajos pesados, tener más libertad. En cambio, se piensa que para las niñas son las muñecas, los vestidos, la cocina, el quehacer del hogar, la delicadeza, llorar, ser poco competitiva y sociable, entre otras cosas. Estas características en ocasiones confunden a los niños, por eso conviene pensar si es correcto inculcarles estos roles y por qué.
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